¿Cómo oímos?
El oído externo recibe el sonido y lo envía a la membrana timpánica la cual vibra, transmite la vibración a la cadena de huesecillos y esta a su vez a la coclea en donde se producen movimientos en sus estructuras, resultando en la estimulación de células sensoriales allí contenidas y generación de impulsos en el nervio auditivo el cual transmite el sonido hasta el cerebro, que es el sitio donde finalmente se produce la respuesta auditiva.
El sonido
Es la energía que ocurre como resultado de ondas de presión que provienen de una fuerza que se aplica a una fuente sonora, por ejemplo si se sopla a través de una flauta se producen vibraciones que se propagan a través de las moléculas del aire y nos permite escucharla. Los sonidos del lenguaje tienen una combinación de frecuencias graves y agudas (aproximadamente de 500 a 4000 Hz). Es importante poder escucharlas todas correctamente, con el fin de llevar a cabo una comunicación funcional con el entorno que nos rodea. De igual manera los sonidos a una intensidad cómoda son agradables a nuestro oído y los muy fuertes son percibidos como ruido. Si son demasiado fuertes o constantes pueden lesionar nuestra audición.
EL SONIDO Y LA AUDICIÓN






